Y no lo decimos por su participación en pelis de terror…
(Gracias Jordi por el link!)
octubre 25th, 2008:
Paris Hilton es inmune a los zombies
Delonte West, un caso raro?
He leído ESTE artículo en el Marca escrito por Quique Peinado, me ha gustado, pero me habría gustado que le diera un giro más, como que por ejemplo, se trata de que se entienda que se trata de un caso general, creo que a veces cuando se gana tanta fama se pierde la referencia de la realidad. Delonte West es un ejemplo de alguien que admite un problema personal, que se enfrenta a él y que le pone un par de galones al asunto.
Adjunto el artículo:
Su minúscula presencia y sus tatuajes hacen que los ojos que lo miran se frenen ahí en vez de en su huidiza mirada y su extraño talento. Artista, poeta y jugador de baloncesto, Delonte West lucha estos días por superar una depresión y sus trastornos afectivos. “Siempre en mi vida he tratado de autodestruirme cuando las cosas me iban mejor”, dice West, que trata de volver a jugar al baloncesto.
“Lo he hecho muchas veces antes, me iba del equipo o saboteaba mi propio éxito. En estos momentos de mi vida, no quiero seguir haciéndolo y quiero disfrutar por fin de jugar en la NBA. Quiero disfrutar de mi éxito y de mi vida”. Delonte West abrió su corazón a los medios de comunicación, 15 días después de apartarse de los Cleveland Cavaliers. Reveló su afán autodestructivo, su complicada personalidad y la confusión en la que ha vivido toda su vida, que, al fin y al cabo, es la de un privilegiado.
“Te escondes detrás de la personalidad que han creado los fans y los medios, no en la tuya”, reconocía. “Pero, al final, somos personas. Detrás de la fama y el dinero tienes que lidiar con muchas situaciones emocionales y familiares cada día como todo el mundo”, declara el jugador, siempre introvertido cuando sale de la cancha, aunque su carácter y capacidad para jugar los momentos difíciles de los encuentros ha hecho de él un muy buen jugador de la NBA a pesar de su limitada estatura para jugar de escolta.
Hace un par de semanas, West solicitó a los Cavaliers dejar el equipo. Se estaba metiendo en un callejón tapiado por sus propios demonios, los que, cada cierto tiempo en su vida, han tirado para abajo de él. “Los malos pensamientos habían vuelto a mi cabeza. Me han estado persiguiendo toda mi vida, me llevan a ese comportamiento autodestructivo. Lo pienso y todo va bien, estoy en un equipo en el que sólo vale ganar el campeonato, tengo un gran contrato, estoy en una muy buena situación. Sin embargo, cuando todo va mejor, me voy sintiendo peor”, dice.
Ahora, Delonte West hace terapia. Compatibiliza estar bien físicamente, básico para hacer su trabajo, con mantenerse entero, con desterrar las voces que no le dejan vivir. Apartar lo que no funciona en su cabeza será lo fundamental para que pueda ayudar a LeBron James y compañía a asaltar el campeonato. “Al principio me sentí más débil por tener que pedir ayuda, pero me ha hecho ser más fuerte. Ahora sonrío y disfruto de jugar al baloncesto”, dice.
