Gestionando el tiempo en tiempos de crisis, uno se siente delante de un puzle de millones de piezas, sabes que lo podrás acabar, sabes que tardarás años, y sientes que lo tienes que acabar hoy mismo.
Si de por sí, el ritmo de la vida es algo acelerado, en tiempos de crisis se acentúa aún más.
Ser capaz de tomar el control,
respirar,
ver la situación desde fuera,
con cierta objetividad,
enfocar de nuevo y tomar nuevas decisiones.
Tener claros los pasos a realizar, priorizar, son cosas básicas para evitar que el tiempo, en estos momentos tan agitados, te atropelle.
Calma! Sobretodo calma! Y a caminar, sin prisa, pero sin pausa!