Cuando tengas todo claro, haz números de nuevo.
Cuando los tengas hecho, repasa.
Cuando te canses de repasar, hazlo ver a alguien más.
Luego mejóralo.
Paciencia, flexibilidad y persistencia.
No te quedes nunca quieto, ni te canses, debes encontrar aliento donde sea.
Incluso cuando te parece que no tiene solución, dale un par de vueltas más.
La razón es que si no das ese paso jamás avanzarás.
Empezar un proyecto no es fácil, pero debes persistir.