Alfonso Pérez Muñoz no entiende nada.
Después de ver a Pep Guardiola, que se añadía a la campaña por el independentismo de Cataluña, ni corto ni perezoso, dijo que era una decepción, que no entendía cómo se pudo poner tantas veces la camiseta de la selección española, que si no se alegraba de los triunfos de España…
Esa actitud es deleznable.
Se trata de una falta de comprensión impresionante.
Se trata de una falta de educación y empatía increíbles.
Estamos hablando de un hombre que en su etapa de jugador estuvo en el Futbol Club Barcelona, es más, fue compañero en el Barça con Pep Guardiola.
Pep Guardiola es libre de pensar lo que quiera y más ahora, que no es ni jugador, ni entrenador. Ahora mismo está lejos del mundo del deporte, del mundo del futbol, tiene total libertad para decidir lo que le gusta y l oque no, tiene libertad para opinar como ciudadano, como simple persona humana.
Alfonso se pone en el mismo plano que el del colonizador que niega los derechos a los ciudadanos colonizados. Alfonso, sin decirlo, dice entre líneas que hay ciudadanos de segunda clase, todos aquellos que piensen distinto a él, todos aquellos que no crean en la definición que le gusta a él, la de una España grande y libre, la de una España sin plurinacionalidad, la de una España sin memoria ni respeto a la historia.
Ahora, los de la caverna mediática madrileña se ponen las botas con sus declaraciones y lo llaman desde un montón de programas para que siga con su proclama e incremente el odio hacia Cataluña y los catalanes.