El primer paso es reconocer el problema.
Nos lo decía Farrés, un profesor de varias disciplinas pero que entonces lo era de matemáticas.
Y os servirá para todo! Nos dijo.
Qué sabio. Qué fácil es. Si estudias a fondo un problema puedes empezar a pensar en la solución, y no antes, para qué pensar en la solución si no sabes aún la magnitud del problema?
Pues bien, esa era hasta ahora mi sensación, pues recibía del gobierno español que un día sabía lo que pasaba y al siguiente no.
Almenos ahora admiten en voz alta que se entra en recesión.
Ahora lo único que falta es que sepan ver el porqué y sobretodo, que vean o almenos busquen con cariño una solución real al problema, porque el problema, como tal, existe.