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delinquir

Delincuencia en la edad avanzada

No es un caso del todo raro.

Una anciana de 70 años ha sido detenida en el aeropuerto del Prat, con 214 bellotas de cocaína, unos 2 kilos.

Qué lleva a alguien a entregarse a delinquir a esta edad?

No siempre es así.

A menudo se trata de alguien que viene delinquiendo durante toda su vida, aunque en otras situaciones se cae en dos posibilidades.

Cuando un familiar o una amistad más joven quiere aprovechar la ingenuidad de la avanzada edad, como aquella de los niños.

Otra ocasión es la de gente de avanzada edad que se entrega a delinquir dado que sabe que no puede ir a prisión por su avanzada edad.

Lo curioso es que en muy pocas ocasiones se lanzan a delinquir por necesidad.

Cuando el deporte se separa del simple disfrute

Cuando el deporte se separa del simple disfrute surgen cosas como esta.

20 Boixos nois desplazados a Munich para ver al Barça ante el Bayern han agredido a un miembro de seguridad en las afueras del hotel donde se recluye el equipo y la directiva junto a Joan Laporta.

Joan Laporta fué muy valiente cuando echó del club a esta gente, que aparte de animar se dedicaba a delinquir, demasiado a menudo y además, durante un tiempo debajo del manto de una antigua directiva barcelonista que se dedicaba a mirar a otro lado como si nada.

Personalmente fuí testigo del mecherazo a Roberto Carlos en el Camp Nou en aquel Barça - Real Madrid que tristemente pasará a la historia como el del mecherazo.

Pues bien, yo mismo como otros compañeros vimos de donde salió el mechero. Algunos de mis compañeros no solo vieron la zona, sinó que vieron exactamente quien lo tiró. Cuando se dirigían hacia él junto a otros miembros de seguridad, un directivo encargado de la seguridad entonces nos hizo sentar a todos, tan solo se quedaron depié la gente de seguridad y no se les permitió ir a buscar al individuo. Los objetos siguieron cayendo, y esta vez sobre los guardias y nosotros mismos. (Ibamos vestidos de calle con un simple peto). Insultos, escupitajos, un latazo (vacío por suerte) y un cojín recibí hasta que me cambiaron de sitio por piedad.

Aquel día dejé de ser controlador del Barça, era algo que me gustaba, pues podía disfrutar del ambiente, de buen futbol y aunque me pagaban una miseria, era un estudiante y no tenía muchos gastos.

En fin, cuando vi que Joan Laporta echaba a los violentos del campo, sentí una gran satisfacción y creo que es algo que no se le ha aplaudido lo suficiente.

Esperemos que el agredido en Munich se recupere pronto.