No es la primera vez que existe un conflicto en el Everest.
La sobrepoblación de sus vías empieza a despertar cada vez más mosqueos.
Hay varias mafias reconocidas y con las que se tiene que convivir.
Desde el momento inicial para conseguir los permisos, hasta conseguir cuerdas, transportes, pasos, oxígeno (aquellos que lo usan), asistencia médica, rescates…
Estamos hablando de situaciones tristes y graves que se van repitiendo más a menudo de lo deseado.
De dónde salen tantos conflictos?
Muy fácil, todo lo que crece causa dolores de crecimiento.
El éxito constante de esta preciosa y mastodóntica montaña, desde que Sir Edmund Hillary y su sherpa la conquistaran de forma pública no ha dejado de crecer.
Últimamente las expediciones comerciales aseguran por un módico precio que cualquier no atleta, con la ayuda de acompañantes y muchas botellas de oxígeno puedan conquistar el Everest.
Y sí, se cumple la lógica, allí donde va el dinero…