Creo en la política.
Creo en aquel político que entra en política por vocación.
Cuantos de estos políticos están en los partidos políticos actuales?
Creo que muchos, la mayoría, sin embargo, muchos de ellos, la mayoría también, han aprendido a convivir con cosas que seguramente al principio de sus carreras no habrían siquiera soportado.
Creo que muchos de ellos vivieron el momento clave, que es aquel en el que vieron clave que o formaban parte, o eran cómplices, o debían salir de la formación.
Algunos excusan dicho momento diciendo que no hay blancos y negros sinó que hay grises, dicen que para cambiar las cosas deben hacerlo desde dentro, dicen que no puedes ir a contra corriente, que el sistema es el que es.
Y así es como muchos políticos se olvidan de las razones por las que entraron en política y pasan a ser hombres y mujeres de partido.
Aún así, sigo creyendo en la política y sigo creyendo en la buena voluntad de las personas que los integran, pues aunque posiblemente estén llenos de ineptos y chupópteros, me gusta pensar que no son completamente malos y que dentro de cada uno de ellos existe todavía aquel mismo joven que un día les empujó a ir a conferencias, a debatir y a tener una personalidad propia y empática con la sociedad.
Yo votaré en las elecciones del 25 de Noviembre y en todas las que sigan viniendo.
Y si por el camino llegan las listas abiertas y una nueva ley de partidos, seré mucho más feliz, mientras tanto, votaré tan cerca de mi coherencia como me sea posible. Ahí sí, no esperéis encontrar blancos o negros… el voto por cercanía, SIEMPRE será gris.